De: Moisés Romero Solorio
México D.F.
EL SER HUMANO COMO
OBJETO MISERABLE DE PRODUCCIÒN DENTRO DE UN ESQUEMA POLITICO- SOCIAL.
Introducción.
Hoy en día es fácil
darnos cuenta de la terrible desigualdad social en la cual vivimos, donde hemos
sido privados de la libertad y nuestro derecho natural de poder alcanzar la
felicidad supliéndolo por una idea donde nos vemos como maquinas que producen y
reconociéndonos incluso muchas veces menos que otros que tienen recursos y un
lugar en los parlamentos, esto, nos lleva a una terrible resignación como si se
tratase de una situación absoluta en la cual no somos concebidos como hombres
sino como objetos de explotación y esto provoca a que muchas personas mueran
sin siquiera poderse cuestionar el porqué de su existencia ni que pudieran
hacerse las preguntas elementales de aquel que quiere conocer el sentido de la
vida ¿Quién soy?, ¿de dónde vengo? Y ¿adónde voy?; por eso es muy importante hacer una reflexión
histórica, tratando de rescatar desde lo más básico y elemental que es el
concepto de hombre y poder ver cuales sistemas han resultado insipientes dentro
de la historia de la humanidad para al final poder proponer un nuevo modelo que
abarque todas las dimensiones humanas y nos regrese nuestra dignidad; debemos
de enfocarnos en ver los ideales que existían en la antigüedad pero que también
poseían errores pero no a tal grado como los actuales donde la humanidad queda
reducida a cifras y términos de pérdidas y ganancias. Debemos rescatar el valor
del ser y sobre todo recobrar nuestro papel en la vida, reconociéndonos como
hermanos lo que traería por consecuencia una vida buena y plena. Dios como
principio y gobernante de todo debe tener un papel fundamental dentro de
nuestro desarrollo como aquel quien promueve al ser humano no a un delimitado número
de individuos.
Los seres humanos
tendemos a torcer y suprimir nuestros fines haciendo de ellos algo tan simple y
estúpido como el hacer dinero o impresionar a los demás, siendo que el hombre
se encuentra en el mundo para realizarse por medio del amor que implica el servicio
a los demás de manera desinteresada y nos lleva al fin último que es el
conocimiento de la Verdad plena que es Dios.
Definición de términos.
(Una dialéctica histórica del hombre.)
Para empezar mi trabajo
es necesario poder comprender el titulo, no solamente en un sentido subjetivo o
tratar de interpretarlo mediante nuestro conocimiento personal, el cual muchas
veces esta empapado de nuevos conceptos que difieren de los clásicos, los
cuales siempre estaban a favor de un sincero y puro bienestar de la especie
humana, tratando de mantener un punto prudente en la tierra, para que no
cayéramos en una vida miserable sino que viviéramos como lo decía Aristóteles
‘’una vida buena’’.
Comenzare definiendo el
concepto de ser humano el cual está
compuesto por dos palabras; la primera de ellas es el verbo ‘’ser’’ que la
metafísica ya olvidada por los modernos nos sugería de una manera muy
benevolente y justa, porque nos ponía a la altura de todos los demás dentro de
nuestra especie, nos hacia capaces de reconocer que gozamos de la misma
jerarquía ontológica todos los hombres, haciéndonos a todos iguales en cuanto a
valor como seres pero diferentes en cuanto a nuestras cualidades; la otra
palabra es la de ‘’humano’’ el cual es una palabra muy extensa, pero haciendo un
brevísimo resumen podríamos definirlo como un animal en cuanto a que es un
cuerpo animado, que posee facultades de naturaleza animal como lo son los
apetitos volitivos, la memoria y necesidades básicas de todo ser vivo. Pero
dentro de esta naturaleza que aparentemente es animal existe algo más profundo,
que tiene un valor incalculable y único comparado con el resto de la creación
el cual es la existencia intrínseca de un alma racional; no es solamente un
alma referida a un principio de movimiento sino es algo más profundo que lo
podemos definir de la siguiente manera “El alma se compone de dos partes: una
que posee en sí misma la razón y que encierra el fin mismo al que debe
aspirarse, la otra que obedece a la razón y a la que pertenecen las virtudes
que constituyen al hombre de bien. La razón, a su vez, se divide en
especulativa y práctica, siendo preferible escoger las actos que pertenecen a
la parte naturalmente superior.”[1]
Podemos descubrir a un hombre que aspira algo superior es decir que se esfuerza
por conseguir un fin en el cual encuentra un bienestar, pero, para alcanzar
este fin es necesario que el hombre se realice como tal mediante una actividad
que muchos miran con temor llamada “trabajo”; este término muchos estudiosos lo
relacionan con cualquier actividad que implique un esfuerzo aunque sea mínimo,
incluso algunos neoliberales lo consideran de manera sarcástica como el “pasar
de la potencia al acto” [2].
El trabajo ¿ bendición
o maldición para el hombre?
La palabra trabajo en
la antigüedad se consideraba o relacionaba con una tortura en Grecia que se le
llamaba “tres palos “ ( de ahí también deriva su origen etimológico) que
consistía en azotar de manera tortuosa a los esclavos para que realizaran una
tarea específica; podemos ver en el sentido profundo que el trabajo se concibe
como una tortura, como algo que debemos de realizar en contra de nuestras
voluntades, de cierta manera y en cierta parte tiene razón esta concepción de
la acción de trabajar, porque a lo largo de la historia el hombre ha sido
obligado a realizar trabajos en contra de su voluntad los cuales la mayoría de
las veces no le genera ninguna satisfacción sino que al contrario genera mucha pesadez;
pero también existe la otra parte donde
el trabajo es como una manera de superarnos y de conseguir un fin mediante el
esfuerzo y la voluntad, entre pocas palabras es un término muy ambiguo.
Las siguientes palabras
son objeto miserable la cual es un término
contrario a ser pleno ( donde encontramos el estado optimo del hombre); cuando
hablamos de un hombre que experimenta miseria es porque algo lo priva del bien
o la felicidad a la que todos los hombres tenemos como fin último, porque, este
término aplica para aquella persona que está destinada a la tristeza, al
fracaso, al dolor etc.. En los sistemas políticos parece como si se tratara de
aplastar siempre a una clase social, como si se intentara introducir en una
vida miserable a algún grupo de personas, incluso, aunque parezca sorprendente
, sistemas basados en la virtud como lo es el de Aristóteles condena a la
miseria a una clase social : a los esclavos “Algunos esclavos lo son por
naturaleza, ya que hay seres que desde el momento en que nacen están destinados
a obedecer y otros lo están para mandar, porque ambos elementos, la obediencia
y la autoridad, se encuentran en todo conjunto que aspire a un resultado común,
con razón se puede sostener que hay esclavos y hombres libres que lo son por
obra de la naturaleza. El hombre está formado por un alma que le sirve para
mandar, y un cuerpo que le sirve para obedecer, en los hombres corruptos suele
dominar el alma sobre el cuerpo, que es lo contrario a la naturaleza “[3]
pero incluso dentro de esta descripción donde se le condena a un grupo determinado
de personas a la carencia perpetua, como si fuera una lucha donde el poderoso
pudiese decidir sobre el futuro de otras personas igual a él, lamentablemente
la vida es de esa manera, para poder tener reconocimiento social la gran
mayoría de las veces implica aplastar a otros o ponerte al mando de otras
personas; a una primera impresión suena muy cruel pero basta con darnos cuenta
de que existe un orden jerárquico en todo, donde algunos deben mandar y otros
solamente obedecer, si no existiera ese orden no podríamos concebir una
sociedad o algún sistema donde todos mandaran o que todos obedecieran, debe de
haber una jerarquía incluso desde la familia que aprendemos a obedecer. El
problema postmoderno no radica en el mandar o en el obedecer, sino en la completa
‘’cosificación’’ de la raza humana, donde lejos de querer mantener un orden se
intenta el bien egoísta de unos cuantos costando la miseria de muchos miles,
esperando el milagro del capitalismo que consiste en que los menos afortunados
puedan vivir del descomunal desparrame económico de los poderosos “La
política monetaria induce a los poseedores de la riqueza a realizar ajustes en
sus carteras de activos financieros y físicos, que a su vez inciden sobre el
ingreso y el empleo. También el nivel de precios podría verse también afectado”[4]
teniendo como resultado un deprimente abismo social entre las clases, por eso
el nombre de ‘’objeto miserable de producción ’’ donde hemos pasado de ordenar
y mandar a un nivel aun mas utilitarista que es el de producir y vender en
donde los menos afortunados son los que tienen que producir y parece paradójico
pero ellos mismos son los que acaban comprando las mismas cosas que consumen
por lo tanto es algo absurdo.
Todo este teatro se lleva a
cabo dentro de un sistema político- social, comenzare definiendo que es la
política donde el hombre toma el papel de un ‘’animal político’’ es decir aquel
que se desarrolla en una ‘’polis’’ es decir en sociedad y que por lo tanto
siente la necesidad de comunicarse con los demás "El por qué
sea el hombre un animal político, más aún que las abejas y todo otro animal
gregario, es evidente. La naturaleza - según hemos dicho - no hace nada en
vano; ahora bien, el hombre es entre los animales el único que tiene palabra."[5] Y
ese ser político no puede desarrollarse solo sino necesita de una comunidad “Es
pues manifiesto que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo, pues si
el individuo no puede de por sí bastarse a sí mismo, deberá estar con él todo
político en la misma relación que las otras partes lo están con su respectivo
todo. El que sea incapaz de entrar en esta participación común, o que, a causa
de su propia suficiencia, no necesite de ella, no es más parte de la ciudad,
sino que es una bestia o un dios"[6] podemos descubrir en estos textos que he
citado que el hombre es un ser político social y se desarrolla en una
estructura donde parece inseparable el binomio sociedad- política porque una
depende de la otra y viceversa; Trayendo a nuestros tiempos esa definición
concebimos a la política como aquel poder que rige y organiza a la sociedad,
por lo tanto si esta falla o se muestra incompetente las repercusiones en la
sociedad se harán notar.
Lo más triste de la
relación política-sociedad en el encabezado de mi título es el completo desinterés
del gobierno( entendiendo por gobierno a los representantes de toda esa polis )
por mantener un orden y promover una vida “buena” para sus ciudadanos en
general dejando la ganancia en manos de algunos pocos, como lo observamos
actualmente : “El neoliberalismo propende que se deje en manos
de los particulares actividades que antes realizaba el Estado, en esa dinámica
se privatizan empresas públicas, se abren las fronteras para mercancías,
capitales y flujos financieros y se reduce el tamaño del Estado.”[7]
Incluso podemos experimentar un absurdo ataque de aquellos quienes debían
mantener el orden y promover el bien de sus ciudadanos que tratan enriquecer a
una nación la cual aplasta a sus ciudadanos y beneficia a unos terceros que son
desconocidos con políticas como las
siguientes que se llevan a cabo actualmente:
“ Políticas
monetarias restrictivas: Aumentar tasas de interés o reducir la oferta
de dinero. Con ello disminuye la inflación y se reduce el riesgo de una
devaluación. No obstante con ello se inhibe el crecimiento económico ya que se
disminuye el flujo de exportaciones y se perpetúa el nivel de deuda interna y
externa denominada en monedas extranjeras. Así mismo, se evitan los llamados
ciclos del mercado.
Políticas
fiscales restrictivas: Aumentar los impuestos sobre el consumo y reducir
los impuestos sobre la producción y la renta; eliminar regímenes especiales;
disminuir el gasto público. Con ello se supone que se incentiva la inversión,
se sanean las finanzas públicas y se fortalece la efectividad del Estado. No
obstante no se distingue entre los niveles de ingreso de los contribuyentes,
donde unos puede pagar más impuestos que otros, y se grava a las mayorías
mientras que se exime a las minorías, deprimiéndose así la demanda, si bien se
busca apoyar la oferta, buscando el bienestar de toda la sociedad. Tampoco se
reconoce que el gasto público es necesario, tanto para el crecimiento como para
el desarrollo (comparar históricamente ejemplos de países industrializados);
para la protección de sectores vulnerables de la economía y la población; y
para la estabilidad social y económica en general.”[8]
Todo suena contradictorio ¿ no
es así? , pero resulta que este problema donde el hombre se muestra como un
objeto de ganancias para los gobiernos ( que en realidad la mayoría de las
veces son unos cuantos ) no es nuevo, sino que se ha ido gestando a lo largo de
toda la historia, a continuación veremos detalladamente ese problema.
Preámbulo histórico.
Antes que nada me
gustaría dar un breve recorrido por la historia del hombre; donde desde su
origen en el mundo como criatura pensante ha sentido la enorme necesidad de
organizarse y de ponerle un valor al esfuerzo que realiza en su trabajo, no
sería concebible en estos tiempos poder imaginar a una persona que trabaja sin
recibir ningún estimulo económico porque estamos sumidos en una terrible maquinaria
donde, las maquinas no solamente tienen bisagras y usan aceite sino que ahora
se puede hablar de maquinas que son de carne y hueso las cuales somos nosotros
mismos.
Esta falsa concepción
utilitarista del trabajo no es nueva, pero hoy más que nunca se ha ido
concentrando de una manera perversa y espantosa la cual descubriremos más
adelante por lo mientras comenzare dando un preámbulo de la historia económica,
donde el hombre es el principal protagonista de esta historia sin fin donde
produce y compra cayendo como dirían los antiguos griegos en un “dialelo” donde
no se puede reconocer un inicio ni una finalidad sino únicamente pura
inmediatez en cuanto a la manera de producir y trabajar.
La conferencia del
filosofo Jacinto Choza que tuvo lugar el año pasado en la universidad “ ITAM”
tuvo como fundamento las mujeres y las ganancias lo cual me lleva a la
reflexión que la historia a pesar del cambio cultural que experimente siguen
algunos parámetros como si estuviesen inmóviles, únicamente se actualizan y se adecuan
a las épocas como lo son los ya mencionados. En el paleolítico las mujeres eran
estimadas y codiciadas por su capacidad de fertilidad, puesto que en esta época
el éxito de un clan o de una tribu se media en el aumento de la población
porque era difícil sobrevivir, pero, a final de cuentas es la misma historia de
concebir a un ser humano como un instrumento para conseguir un fin, sin
importar su dignidad, su sentir, su pensamiento, etc.. como actualmente lo
experimentamos en el llamado ‘’neoliberalismo’’ el cual de libre no tiene nada,
porque es la misma maquinaria donde el hombre es un medio para conseguir el
éxito de una institución ( porque no podemos hablar de conseguir el bien ) y su
esencia como ser racional o dicho en términos cartesianos ‘’res cogitans’’
queda reducida a cenizas en el caso de los obreros, en otros casos si el
individuo posee un buen nivel de estudios y muy buena suerte puede conseguir un
trabajo donde toda su capacidad infinita de pensar, sentir, imaginar, reflexionar,
desear y co crear tendencializada a un fin determinado o a solo una rama en
especifico donde tiene que trabajar toda su vida analizando o vigilando un
objeto el cual lleva por fin el consumo y por ende la generación de ganancias.
En el neolítico podemos
encontrar una evolución en los modelos y formas de producción, porque en esta
etapa paso el hombre de ser nómada a convertirse en sedentario, pero al suceder
esto se transformó toda su visión, porque, era necesario que se debiera
preocupar por cómo sobrevivir, no bastaba con estirar la mano y degustar de un
delicioso fruto, sino que ahora era una necesidad el producir por medio del
trabajo. Rousseau intentó demostrar el mal que el hombre obtuvo al momento en
que tomó un trozo de tierra y dijo que era de él, porque sobrevinieron
problemas mayores que la pro creación, poniendo a aquellos que organizaban o
dirigían las tribus en graves aprietos porque ahora no solamente debían
preocuparse por cómo sobrevivir sino como conquistar y tener más territorios.
En esta época lo más valioso era la producción de granos; teniendo en cuenta que era lo novedoso en esa
época ( el hombre siempre se deja llevar por lo novedoso aunque sea muchas
veces una completa estupidez) se comenzó a tomar esclavos de las pequeñas
guerras que tenían para la recolección de los mismos campos, pero tomando un
criterio perverso e inhumano para esos nuevos esclavos en donde la regla era
“un esclavo debe producir más de lo que consume” que podemos compararlo de
manera muy sencilla con el siguiente modelo keynesiano :
- “Liberalización: Tanto la liberalización para el comercio como para las inversiones se supone que incentivan tanto el crecimiento como la distribución de la riqueza, al permitir:
- una participación más amplia de agentes en el mercado (sin monopolios u oligopolios),
- la generación de economías de escala (mayor productividad),
- el aprovechamiento de ventajas competitivas relativas (mano de obra barata o potentes infraestructuras, por ejemplo),
- el abaratamiento de mano de obra y servicios (al reducirse costos de transportación y salarios)
- el aumento en los niveles de consumo y el bienestar derivado de ello (en general aumento de la oferta y la demanda en un contexto de «libre» mercado, con situaciones de equilibrio y utilidades marginales)”[9]
Al parecer parece que hoy en día vivimos en el
paleolítico donde un país como Estados Unidos decide atacar otra tierra como
Irak, pero esta vez no por granos ( que era el oro molido del paleolítico) sino
ahora por petróleo, y después de este ataque esclaviza a todo el pueblo iraquí haciendo
que ellos produzcan el propio petróleo que consumen, con un pago miserable
tratando de que no sobrepase su manutención ante lo que generan anualmente de
ganancias en crudo.
El problema de ver al hombre como objeto de
producción se sigue presentando en esa era, donde ahora los afectados son los
esclavos y son tratados con mayor nivel de deshumanización ( veremos que entre
más avanza la historia del hombre se convierte en un ser más deshumano en
cuanto a su ambición de obtener ganancias) donde el precio de algo material
como lo son los granos se pone por encima de sus propias vidas, volviendo al
hombre como un objeto de quinta categoría cuya finalidad es producir granos
para generar ganancias a una familia de patriarcas de la tribu.
La culpabilidad no recae en el pueblo que sigue a
esa tribu sino en la estructura política que quiere tener un control en cuanto
a poder social.
En la era paleolítica la guerra se muestra como
un negocio rentable, el cual necesitaba de hombres dispuestos a morir en
batalla cuya paga era ni más ni menos el poder vivir en esa comunidad y tener
derecho a una alimentación limitada.
En la era antigua surgen las clases sociales de
una manera mucho más marcada, comienzan a hacerse clases de personas poderosas
cuya única finalidad era disfrutar del trabajo de los demás, comienzan a
formarse focos de miseria y la esclavitud domestica para aquellos quienes
podían pagar. La esclavitud como tráfico de personas se hace rentable y se
convierte un negocio vender a los hombres como si fuesen palomillas o marranos,
algunos datos históricos marcan que en Egipto nace la contabilidad y se han
encontrado vestigios de las primeras monedas, podemos notar la existencia de un
sistema monetario. Ahora el dinero comienza a ser la medida de todo, esa
novedad por la cual hasta seres humanos pueden comprar (actualmente no es la
excepción), el comercio nace y con el comienzan a crearse las clases
aristócratas; que en aquellos días eran los comerciantes. La producción y el
trabajo ahora tenían precio, esto trajo como consecuencia que los dueños de
esclavos tuvieran trabajando por larguísimas horas a los esclavos sin derecho
alguno e incluso si llegaban a morir compraban otro como si fueran desechables.
Al eliminarse los problemas del paleolítico y el
neolítico la belleza como estética de la mujer comenzó a ser admirada y en esta
época la prostitución se hace un modo de vida, donde la mujer se vende como
producto y gana a cambio de eso dinero que puede cambiar por alimentos o
productos básicos.
Ante estos gobiernos tiránicos que comienzan a
surgir los cuales muestran una completa indiferencia ante la miseria de su pueblo
y una ambición terrible de ese nuevo invento llamado dinero con el cual tienen
acceso a cualquier cosa, surge una corriente de nuevos pensadores llamados hoy
en día “humanistas” los cuales tratan de recobrar el significado del hombre
frente a todas estas adversidades y sublimarlo de tal manera que plantean un
dilema como si ellos fueran dioses, es decir tratan de organizarse de la mejor
manera para que puedan vivir como los dioses sin ningún tipo de carencia; en
este intento filósofos como Aristóteles declara y denuncia abiertamente a estas
estructuras de gobierno que no tienen ninguna finalidad más que hincharse las
bolsas con lo que las personas producen, critica a estas personas de la
siguiente forma: “La
tiranía, por su parte, se conserva de dos modos en extremo contrarios. Uno de
éstos es el método tradicional y al que se ajustaban la mayor parte de los
tiranos en el ejercicio del poder, despuntar a los que descuellan y suprimir a
los de ánimo indómito; no permitir las comidas en común, ni las asociaciones,
ni la educación ni nada semejante, antes bien precaver todo aquello de que
suelen engendrarse estas dos cosas que son la grandeza del espíritu y la confianza del
individuo en sí mismo; ni tampoco permitir la formación de escuelas ni otras
agrupaciones intelectuales, sino emplear todos los medios con el fin de que
todos los ciudadanos se desconozcan unos a otros lo más posible. Deberá también
obligar a todos los ciudadanos a mostrarse siempre en público, con el fin de
que no le pase inadvertido nada de lo que los súbitos puedan hacer o decir,
procurando que los ciudadanos se calumnien unos a otros, los amigos choquen
entre ellos, el pueblo lo haga con las clases superiores y los ricos entre sí.
Es además el tirano amigo de hacer la guerra con el objeto de tener ocupados a
los súbditos y que tengan siempre la necesidad de un caudillo.”[10]
Aristóteles
divide las formas de gobierno en puras e impuras, que son las deformaciones de
las formas puras, según persigan el interés de uno o muchos. Así, encuentra dentro
de las formas puras de gobierno:
- La Monarquía: que es el gobierno de uno sólo.
- La Aristocracia: que es el gobierno de una minoría conformada por hombres de bien.
- La República: que es el gobierno de la mayoría
Y
dentro de las formas impuras, están:
- La Tiranía: que es la que tiene como fin el interés personal del monarca.
- La Oligarquía: que es la que tiene como fin el bien personal de los ricos.
- La Demagogia: que tiene como fin el bien particular de los pobres.
En
aquellos tiempos se tenían gobiernos tiránicos donde el bien era de los
gobernantes y sus familias pero a pesar de este hermoso delegado de situaciones
que nos hace Aristóteles, no todo era felicidad, porque únicamente los
ciudadanos eran los que tenían valor en la sociedad, y bien ¿Quiénes eran los
ciudadanos? “El ser ciudadano no depende del
domicilio, ya que esclavos y extranjeros también poseen uno, tampoco proviene
del derecho de entablar una acción jurídica, porque esto pueden hacerlo las
personas que no son ciudadanos, la característica distintiva del ciudadano es
que este goza de funciones políticas y judiciales, tanto como juez o
magistrado, es decir que posee libertades políticas. Dentro de la categoría de
los ciudadanos, hay una división entre Ciudadanos
incompletos: que son aquellos que aún no han llegado a la edad de
inscripción cívica; y Ciudadanos
jubilados: que son los ancianos que ya han sido borrados de la
inscripción cívica.” [11]
Como
podemos ver a pesar de grandes pensamientos ‘’humanistas’’ el hombre tiende
siempre a acomodarse por así decirlo y aunque se promueva la dignidad humana,
esta sería para unos pocos, porque la existencia de una clase que trabaje de
manera desmedida y jamás sea escuchada siempre estará presente.
Dentro
de todo este sistema solo los ciudadanos y aquellos que poseían un status
social era quienes tenían un peso como seres humanos, en el caso de los
esclavos, de los extranjeros, mujeres y niños no había derecho alguno; estaban
obligados a trabajar, obedecer y producir como si fueran bestias del campo, aquí
podemos ver un claro ejemplo de que aunque se ha querido alcanzar una plenitud
en el pensamiento humanista siempre los hombres tenemos una tendencia a
‘’acomodarnos’’ la que nos lleva a subyugar a otros y tenerlos bajo el estrado
de nuestros pies y siempre ver por los nuestros, donde el único error del hombre es
“haber nacido” en un determinado esquema o contexto social.
Después de la edad antigua sigue era de los
monacatos o por algunos mejor conocida como la edad media; este lapso de tiempo
dentro de la historia es considerado para algunos una etapa de oscurantismo y
para otros como un esplendor en todos los aspectos, en esa época la corona y la
iglesia gobernaban gran parte de Europa y dentro de este contexto surgen las
llamadas ordenes mendicantes las cuales obtenían sus ganancias principalmente
de los talleres que organizaron llamados “gremios” que consistía en la realización
de algún producto para su venta al público, pero en estos gremios se ve el
ejemplo de lo que ahora podemos llamar empresas privadas, sus trabajadores
principalmente en el aspecto de mano de obra eran los frailes menores a quienes
se les pagaba con comida y no tenían derecho a nada, ni siquiera de progresar
dentro de sus ordenes, en cambio, aquellos priores corruptos e injustos que
muchas veces venían de familias acomodadas
y se enriquecían de esta manera (también por los prestamos y los
créditos que otorgaban ) provocando que existieran las clases burguesas y
pequeños feudos más tarde donde la ganancia quedaba dentro de unos cuantos y de
nuevo los frailes quienes eran los encargados de producir no recibían ningún
tipo de estipendio ni de gratificación, incluso muchos de ellos entraban a las
ordenes por medio de encomiendas donde los regalaban prácticamente desde
pequeños sin tener los mismos derechos de los demás.
Este sistema se mantuvo por muchos años hasta la
llegada de la revolución industrial y el cambio al sistema capitalista; vino en
ese entonces una crisis mundial, para que los nuevos gobiernos los cuales
muchos ya no eran de monarquía absoluta progresaran y tuvieran un nuevo lugar
en la nueva sociedad. Estos sistemas tenían por principio la dignidad política
por trabajar antiguamente, pero, ahora con la llegada de las maquinas tomaron
un rechazo a los trabajadores que eran más lentos y costaban más caros que las
maquinas por lo que optaron a bajar de manera alarmante los salarios bajo la
amenaza de que si no aceptasen serían
despedidos. La clase obrera trabajaba jornadas de 12 o 14 horas por salarios
que apenas y les alcanzaba para comer, los que no tenían trabajo debían
resignarse a la miseria porque el sistema capitalista es un sinónimo de producción;
el valor en la sociedad ya no te lo da el ser humano o ser ciudadano sino el
cuanto ganas y cuanto produces creando un enorme vacío existencial en aquellas
personas que sentían alguna clase de necesidad y sobre todo que se
experimentaban limitadas.
Un nuevo sistema como el
capitalismo arranca completamente todos los valores humanos, el hombre es
reducido simplemente a números y su capacidad de trabajar es reducida a
utilitarismo como podemos apreciar en lo que proponía Keynes ante los ‘’retos’’
de la producción donde casi de manera profética nos anuncia lo que hoy vivimos;
es decir en una sociedad donde el nivel
de desempleo es muy grande y los pocos salarios que hay son muy mal pagados;“Keynes
vio que el nivel salarial tendía a subir (desde donde quiera que hubiese
estado) cuando el empleo era casi pleno, subiendo quizá más rápidamente
mientras más fuerza tuvieran los sindicatos. En forma contraria los
salarios monetarios tenderían a bajar cuando el desempleo fuera extenso quizá
más rápidamente mientras más débiles fueran los
sindicatos
y mayor el nivel de desempleo. Pero en cualquier momento y lugar dado, el nivel
de tasa de salarios monetarios era, más o menos "automáticamente
determinado". Como el salario monetario no era absolutamente rígido, sus
variaciones a lo largo del tiempo podrían afectar algo los niveles de otras
variables. Pero aparte del efecto sobre el nivel de precios, los cambios
inducidos adicionales serían pequeños ya que la especulación tendía a
estabilizar el tipo de interés y la demanda de inversión era solo moderadamente
sensible a aquellos
Cambios
en el tipo de interés que en efecto ocurrían. A todos los fines prácticos, se
podría hablar del sistema económico como si tuviera un "equilibrio"
aún cuando el empleo pudiera ser menos que pleno”[12]
Ahora no solo vivimos en
una época donde se trabaja para algún grupo de hombres millonarios, sino
estamos en un nuevo sistema que muchos llaman keynesianismo y de otra manera más
coloquial neoliberalismo, donde todo está en base a la producción, a compra y
demanda de objetos, al desarrollo de las empresas particulares las cuales se
tendría supuestamente que ver reflejada en el progreso del gobierno bajo el
ideal aristotélico de progreso en base al bien común “La obra común de todos
los ciudadanos es la prosperidad de su estado, sin importar las diferencias de
los destinos de sus actos, así, la virtud del ciudadano se refiere
exclusivamente a la relativa al estado, pero como este se encuentra revestido
de diferentes formas (según el tipo de gobierno que adopte), la virtud del ciudadano
no puede ser nunca una, al contrario de la virtud del hombre de bien, que es
una y absoluta , entonces, es lícito que la virtud del ciudadano sea distinta
que la del hombre privado.”[13]
Pero ahora no solo experimentamos que la empresa privada se enriquece de manera
desfavorable sino que las ganancias son arrastradas por empresas extranjeras
las cuales provocan una terrible fuga de dinero y hunden aun más a los países donde
estas se establecen provocando un fenómeno que conocemos como globalización.
La globalización es
aquel fenómeno donde el hombre pierde todo tipo de identidad, las naciones
pierden fronteras y los poderosos son unos pocos quienes establecen la manera
de pensar de todos, la manera de ser, de vestir, etc.. aquí vemos que el
concepto de ‘’ser humano’’ se ha perdido, ahora lo podemos llamar ganancia o
perdida, en pocas palabras y de manera muy triste podría afirmar que el
concepto de hombre ha muerto.
“La globalización en sí
misma es un proceso continuo y dinámico, que desafía las leyes de los países en
su forma de regular el funcionamiento de empresas y el comportamiento económico
de los individuos a nivel internacional que, si bien pueden dar trabajo a la
mano de obra desocupada o ser los contratados, también pueden beneficiarse de
irregularidades y debilidades subsistentes en un determinado país.”[14]
En un proceso practico,
podríamos determinar que cualquier interés por parte de la estructura socio-política
de bienestar al pueblo queda descartada, es más, experimentamos una profunda
miseria y una terrible confusión al no saber de que sirve ese proceso
desmesurado de riquezas si nunca pueden llegar al pueblo, incluso el sistema de
globalización ha hecho de la producción del hombre una terrible miseria dándole
únicamente ganancia para poder comer como lo ha hecho a lo largo de la historia
pero ahora es peor, porque la cuestión está entre decidir si trabajamos o
perecemos en una terrible miseria, ya no hay posibilidad de elegir, únicamente
indignarnos a que nuestra decisión del cómo vivir sea tomada por otras mentes
cuyo fin es enriquecerse y tomar por asalto a un pueblo indefenso que en alguna
época histórica puso su confianza en los hombres, olvidando que somos seres
fuertemente inclinados al pecado lo cual, provocó que se abusará no ahora de un
grupo de individuos o esclavos de guerra , sino de naciones enteras y millones
de personas. Para probar finalmente mi hipótesis del hombre como un miserable
objeto de producción veamos lo que las cifras relativamente actuales nos
revelan: “Desde 1981 al 2001, de acuerdo a figuras del Banco Mundial, el número
de personas que viven con un dólar o menos de ingreso al día se ha
disparado en términos absolutos de mil
quinientos millones de personas a mil novecientos millones. Al mismo tiempo, la
población del mundo aumentó. Así pues, en términos porcentuales el número de
tales personas aumento en los países en desarrollo de 40% a 20%. de la
población. Con las mayores
disminuciones teniendo lugar en las economías que han reducido mas las barreras
al comercio e inversión. Sin embargo, algunos críticos advierten que sería
conveniente usar medidas más detalladas de la pobreza”[15].
¿Una posible solución?
Algunos sistemas que han querido suplantar el
capitalismo como lo son el marxismo, se ha demostrado que fueron un completo
fracaso de nuevo se cae en el beneficio de unos pocos y el utilitarismo de
muchos; pero es muy interesante el ver que el fracaso radica principalmente en
el ámbito ético- religioso, cuando eliminamos a Dios de nuestras vidas quedamos
a la deriva de nuestras pasiones desordenadas como si nada tuviera limite o no fuéramos
nunca a recibir castigo, esto pasó en el marxismo , que, como no poseía un
sistema religioso el volverse tirano era lo más fácil del mundo y tuvo como
consecuencias las terribles muertes en Rusia en el periodo Estalinista, podemos
dar una solución novedosa y más completa lo que algunos autores denominan “ el
cristiano marxismo” que es una forma de comunismo religioso basado en el
cristianismo . Es una teoría teológica y política basada en la opinión de que
las enseñanzas de Jesucristo, obligar a los cristianos para apoyar el comunismo
como sistema social ideal. Aunque no hay un acuerdo universal sobre la fecha
exacta en que el comunismo cristiano fue fundado, muchos comunistas cristianos
afirman que la evidencia de la Biblia sugiere que los primeros cristianos,
incluyendo los Apóstoles , creó su propia sociedad comunista pequeños en los
años posteriores a la muerte y resurrección de Jesús . Como tal, muchos
defensores del comunismo cristiano sostienen que fue enseñado por Jesús y
practicadas por los mismos Apóstoles.
“Comunismo cristiano puede ser visto como una
radical forma de socialismo cristiano . Comunistas cristianos pueden o no estar
de acuerdo con varias partes del marxismo . Por lo general, no está de acuerdo
con los puntos de vista antirreligiosos en manos de marxistas secular, pero
estoy de acuerdo con muchos de los aspectos económicos y existenciales de la
teoría marxista, como la idea de que el capitalismo explota a la clase obrera
mediante la extracción de plusvalía de los trabajadores en forma de beneficios
y que el trabajo asalariado es una herramienta de recursos humanos alienación
que promueve la autoridad arbitraria e injusta. Comunismo cristiano, como el
marxismo, también sostiene que el capitalismo fomenta los aspectos negativos de
la naturaleza humana, sustituyendo los valores como la misericordia, la bondad,
la justicia y la compasión en favor de la codicia, el egoísmo y la ambición
ciega. “[16]
Conclusión
Podemos afirmar que el trabajo no es un castigo
como algunas personas creen, porque es la actividad con la cual Dios nos
bendice al hacernos co creadores con él y poder transformar y administrar la
naturaleza que él nos ha regalado, pero , nuestra tendencia al pecado nos hace
separarnos más y más del ideal de trabajo, haciendo de él una practica
esclavicista donde algunos pocos obtienen beneficios de muchos millones,
mediante su sometimiento y humillación a tal grado que solo vivan para
“sobrevivir” sin llevar a cabo ninguna acción propia del hombre como lo es
pensar y disfrutar de la vida; algunas soluciones que han dado han fracasado
por ser insipientes al tema de Dios, pero cuando observamos el ideal de Cristo
podemos encontrar una estructura político- económico perfecta en donde se le
quita a mi encabeza la palabra objeto miserable y se sustituye por la palabra
hombre la cual tiene tras de sí un enorme termino de dignidad y lo lleva a una
invitación de encontrar la felicidad en este mundo.
Bibliografía.
Aristóteles. Obras Completas. Madrid: Editorial
Gredos
AGUILAR MONTEVERDE, Alonso. Globalización y
Capitalismo. México: Plaza & Janés, 2002,
BAUMAN, Zygmunt. La globalización: consecuencias
humanas. Segunda edición en español. México: Fondo de Cultura Económica
Mankiw, N Gregory. Principios de Economía. Mc
Graw Hill
BRÜNNER, José Joaquín. Globalización cultural y
posmodernidad. Primera reimpresión. Santiago de Chile: Fondo de Cultura
Económica
PAYNE, Robert.
The unknown Karl Marx, .University Press: Nueva York 1971
[1] Aristóteles. Obras
Completas. Madrid: Editorial Gredos. Pag 354
[2] Ferrer,
Aldo, Hechos y ficciones de la globalización, Fondo de Cultura
Económica, Buenos Aires, 1997, pag. 13.
[3] Aristóteles. Obras
Completas. Madrid: Editorial Gredos pag 375
[4] AGUILAR
MONTEVERDE, Alonso. Globalización y Capitalismo. México: Plaza &
Janés, 2002 pag 169
[5] Aristóteles.
Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos pag 52
[6] Ibid
pag 351
[7] BAUMAN,
Zygmunt. La globalización: consecuencias humanas. Segunda edición en
español. México: Fondo de Cultura Económica pag 117
[8] Ibid
pag 206
[9] BAUMAN,
Zygmunt. La globalización: consecuencias humanas. Segunda edición en
español. México: Fondo de Cultura Económica pag 221
[10] Aristóteles.
Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos pag.69
[11] Aristóteles.
Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos pag.327
[12] Mankiw, N Gregory. Principios de Economía. Mc Graw Hil
pag 72
[13] Aristóteles.
Obras Completas. Madrid: Editorial Gredos pag. 389
[14] Mankiw,
N Gregory. Principios de Economía. Mc Graw Hill. Pag 32
[15] BRÜNNER,
José Joaquín. Globalización cultural y posmodernidad. Primera
reimpresión. Santiago de Chile: Fondo de Cultura Económica. Pag. 456
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